Cirugía de hombro y artroscopia

Comienzo de la artroscopia de hombro:

La artroscopia de hombro comenzó en los años 80. Después de la articulación de la rodilla, la articulación del hombro es la segunda en la que más intervenciones asistidas artroscópicamente se realizan. Al principio, la artroscopia del hombro estaba estrictamente limitada a la exploración y a los tratamientos de patologías internas en la articulación glenohumeral. En los años 90, la artroscopia de hombro avanzó hacia la exploración y el tratamiento de patologías no limitadas a la articulación sino igualmente a aquellas fuera de la región articular estrictamente, al nivel peri-articular: a nivel del espacio subacromial.

Indicaciones y artroscopia del hombro

Entre las diferencias patológicas, diferenciamos las patologías post-traumáticas y las patologías de desgaste.

Las patologías post-traumáticas son la consecuencia de viejos traumatismos del hombro, por ejemplo, secuelas de luxación glenohumeral (luxación del hombro) y/o secuelas de disjunciones acromio-claviculares. Ellas representan aproximádamente del 20 al 30 % de la cirugía del hombro.

Las patologías de desgaste (degenerativas) están lejos de ser las más frecuentes. Ellas corresponden a dolores de los tendones del manguito rotador. Al principio una simple tendinitis del hombro (tendinopatía sin ruptura del maguito, tendinitis del bíceps). Hablamos en estos casos de conflicto subacromial. Este desgaste del manguito rotador aparece con el roce, como el de una cuerda contra una roca. Ello puede por supuesto causar rupturas en el maguito de los rotadores más o menos extensas (tendinopatía rotura del manguito). Al mismo tiempo, la aparición de los primeros anclajes artroscópicos (comienzo de los años 2000) permitió simplificar y mejorar la calidad de las reparaciones.

La llegada de los anclajes permitió el crecimiento de la cirugía de reparación tendinosa del hombro.

La artroscopia de hombro, del diagnóstico al tratamiento:

Al principio de la técnica de diagnóstico, la artroscopia de hombro estaba reservada a la exploración del espacio intraarticular (articulación glenohumeral) luego fue progresivamente evolucionando hacia patologías cada vez más alejadas de la articulación gleno-humeral: rotura superior del manguito (supraespinoso) luego roturas posteriores y finalmente roturas anteriores del manguito rotador (infraescapular). En las rupturas extensas del manguito no reparables, cirugías de reparación con transferencia de tendones (colgajo de músculo gran dorsal) han igualmente sido desarrollados mediante artroscopia.

Cicatriz de un bloque de hueso coraoides mediante artroscopia al cabo de 1 mes de intervención

A principios de los años 2000, tan solo una pequeña mitad de las intervenciones de la espalda podían ser realizadas mediante artroscopia. La aparición del bloque de hueso coracoides mediante artroscopia y la aparición de los tratamientos de patologías acromio-claviculares (aguda y crónica) permitieron extender la artroscopia a todas las patologías del hombro. Igualmente algunas intervenciones del sistema nervioso como la liberación del nervio supraescapular pueden ser realizadas mediante artroscopia.

Actualmente las únicas intervenciones realizadas sin asistencia artroscópica son las prótesis de hombro y ciertas fracturas complejas de hombro.

La artroscopia de hombro es la artroscopia de miembro superior que ha permitido desarrollar aún más el diagnóstico y el tratamiento de las patologías no-articulares.